Misceláneas

El grito blando de las palomas, el tango de tu barrio mientras se oyen los chicos al final de la escuela. El fin del fin, mientras no llueve. Los otros, el pero como motor, las señales del vidrio que se atraganta, la pava que silba bajito, el crujir del pulmón de un mate, la anestesia de la soledad, el taller que es de otro tiempo, el zapatero que nadie ve, o los litros que se consumen despacio al lado de un televisor que no espera a nadie. Mi otro yo en verso, la pluma que es un teclado, el ya no sé, la duda del aprendizaje, la pasión y el cálculo frío, misceláneas, enredadera de palabras como una planta entre acá y allá y cualquier lugar. Una canción de Los Beatles mi primeros porros, el vinilo que ya no anda, la lapicera tiene tos: la letra torcida, el nervio de la canción,...