Oda a la boya

Flotar ahí, en la nada, por la nada, en el mísmismo instante de la epifanía. Me pregunto si existe, me pregunto si se toca, si es aterciopelada, remolino gris o bravura mansa. Titila, es un bicho de luz del adentro, un relámpago, un ápice cómplice del instante. Nado por vos, por nadar en la trama que se vuelve tu voz en la mía como la boca de tu pez en mi anzuelo de re pente M.K