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El hombre que le ganó a la soledad

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Relato, viaje, cuento, círculos de vida misma y literatura...  Sí, ese día le ganó. No sé como hizo, pero lo hizo. Lo tenía podrido, tanto que el olor lo perseguía cual misil de calor de los yanquis.  Atrás, en la nuca, con dos caras cruzadas en parietal derecho de la cabeza  jugándose un ajedrez interminable, infinito, entre el filo y la paz.  Enredo, trenza y más trenza, nudo ciego. Empate técnico que no conduce a nada. Él bailaba el tango los domingos. Tradicionalmente, sin faltar. La rutina que se vuelve dependencia: reproduce un círculo que al principio es fuego e identidad pero más tarde es una guadaña de las que van rozando los nervios hasta cortar algún cable. Y después otro, y después otro.  Y después el precipicio que se desbarranca: “ Lo pensó dos veces y se marchó, como una frutilla su corazón, Siempre el mismo rollo con los parientes”, c antó Fito sobre el karma. Sí el karma, llamésele a ese agujero negro que chupa como aspiradora para tra...

Alquimistas de las tinieblas

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Prana es un viaje por el ser que decide explorar los círculos: de luces y sombras,  una vida existencial que se vive, se pulsa, se siente con un martillazo de guitarra pinchando los nervios como  acupuntura; con climas y vaivenes: de furia, paz, alegría, tristeza compendidas en 7 canciones y ejecutadas por 3 tipos: del sur, del centro, de acá nomás...que unen sentimientos virtuosos en un disco que se presta a viajar con el tiempo y el viento. Aquí el disco: http://pranadiscos.bandcamp.com/album/prana-2

El cuco

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Felices 59 Hugo Chávez:  compañero y camarada hoy brindo por tu ejemplo... Los populares se vuelven cucos. Un poco fantasmas y otro tanto viejas pesadillas rojas. La cosa es que el  cóndor todavía vuela y quiere tragarlos del mapa con imágenes de televisión o armas de destrucción masivas. Una de dos cartas posibles:  la industria cultural mediática o la artillería pesada. Hugo Chávez Frías: primero soldado, después presidente y siempre revolucionario. La madrugada del 13 de abril de 2002 el pueblo bolivariano toma el canal televisivo Venezolana de Televisión  y comienza la trasmisión en el aire de censura de un golpe de estado impulsado por Fedecamaras, La Confederación de Trabajadores  la Universidad Católica y la primera línea de la Iglesia. Y allí, contra viento y marea, empezó la continuidad. Venezuela multiplicó por dos su PBI en 94, 7% en 5 años y medio con la nacionalización de la empresa petrolera FEDEVESA,  redujo la pobreza a un 72%, ...

Confesiones de un tipo cabal

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Haruki Murakami del libro Baila, Baila, Baila fragmento capítulo 1 Yo no soy un tipo raro de verás lo creo. Quizá tampoco pueda decirse que soy un tipo corriente, pero raro no soy. Soy una persona extremadamente cabal, a mi manera. Muy directa. Directa como una flecha. Soy yo mismo de un modo natural e inevitable. Dado a que es un hecho evidente, no me importa demasiado lo que los demás piensen de mí. La manera en que los demás me ven no me atañe. Más bien, eso es algo que sólo les atañe a ellos. Algunas personas me consideran más memo de lo que soy en realidad, y otras me estiman de mayor medida de lo que en realidad valgo. Pero me da igual. Además, la expresión -en realidad- sólo se funda en la imagen que he creado de mí mismo. Me consideran un verdadero memo o alguien digno de estima. En ambos casos, me trae sin cuidado. Eso carece de importancia. En este mundo no existen las mal interpretaciones. Apenas, la discrepancia de ideas. Así lo veo yo. Por otra parte, hay person...

Clicks de domingo

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Permítanme decir que los domingos son como linternas bien prendidas. Un buceo por la superficie oscura, o cajones que se vuelven abrir o canciones añejas que se destapan de un corchazo. Glup, glup, glup se escucha caer incluso.Y después que está la sensación de congelar la imagen, darle pausa en ese preciso instante donde la bolsa de nylon vuela como panadero en el aire en Belleza Americana : en un guiño, una metáfora sin fronteras de lo invisible que queremos ver mientras llueve, suenan las chapas -o las tejas o los techos- y uno quiere moverse con absoluta libertad en la estática de ese segundo: esa charla con un amigo, esa frase de aquel libro, la película a punto de terminar, ese tacto preciso con ella, ese viaje, ese beso, ese gol, ese diálogo en el recuerdo con algún viejo amor,o  esa cena; o ganas resbaladizas de poner un cuadro donde la pared es muy pálida, correr los muebles de lugar. Barajar y dar de nuevo. Alquimismo espiritual, no sé. Pero la crisis transformada e...

El futuro

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Y sé muy bien que no estarás. No estarás en la calle, en el murmullo que brota de noche de los postes de alumbrado, ni en el gesto de elegir el menú, ni en la sonrisa que alivia los completos de los subtes, ni en los libros prestados ni en el hasta mañana. No estarás en mis sueños, en el destino original de mis palabras, ni en una cifra telefónica estarás o en el color de un par de guantes o una blusa. Me enojaré amor mío, sin que sea por ti, y compraré bombones pero no para ti, me pararé en la esquina a la que no vendrás, y diré las palabras que se dicen y comeré las cosas que se comen y soñaré las cosas que se sueñan y sé muy bien que no estarás, ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo, ni allí fuera, este río de calles y de puentes. No estarás para nada, no serás ni recuerdo, y cuando piense en ti pensaré un pensamiento que oscuramente trata de acordarse de ti. Julio Cortázar

He visto morir

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La muerte de Severino Di Giovanni: P or Roberto Arlt En la semana del periodista, un distinto y argento que escribió con el cocoliche de los años 30. Un retratista de la década infame, un personaje exótico de nuestra cultura que trascendió barreras y generó una escuela de escritura desde acá. El condenado camina como un pato. Los pies aherrojados con una barra de hierro a las esposas que amarran las manos. Atraviesa la franja de adoquinado rústico. Algunos espectadores se ríen. ¿Zoncera? ¿Nerviosidad? ¡Quién sabe! El reo se sienta reposadamente en el banquillo. Apoya la espalda y saca pecho. Mira arriba. Luego se inclina y parece, con las manos abandonadas entre las rodillas abiertas, un hombre que cuida el fuego mientras se calienta agua para tomar el mate. Permanece así cuatro segundos. Un suboficial le cruza una soga al pecho, para que cuando los proyectiles lo maten no ruede por tierra. Di Giovanni gira la cabeza de derecha a izquierda y se deja amarrar. Ha formado el bl...