Un viaje a las entrañas de las yungas afrobolivianas donde el equipo de fútbol Chaco Tocaña nos muestra los lazos que unen a la tradición negra con la pasión futbolera Primero ellos llegaron a Potosí. Ellos, esclavos de África que vinieron a Bolivia cruzando el mar para trabajar en las minas de plata donde manda el tío Sumaj Orko a 4500 msnm. De Angola, Camerún y Mozambique a la fiebre del estaño y la plata. Sin embargo el trabajo duro en un clima hostil los comenzó a diezmar y los sobrevivientes decidieron levantar campamento. Así fue que siguieron por otra ruta, a tranco lento, hasta toparse con el verde subtropical de las yungas paceñas donde se hallaban las fincas de los españoles prometiendo trabajo y ellos prefirieron empezar ahicito mismo de cero. Se mezclaron con criollos y Aymaras en Tocaña: un pequeño pueblo entre nubes, árboles frutales y aves exóticas que pertenece a Coroico – y es a unos 50 minutos por camino de tierra- donde comienza a roda...